La iglesia de Santa Maria de Luanco construida en el mismo borde del mar entre los años 1728 y 1735 en estilo barroco y fue declarada Bien de interés cultural en 1992
La vida de Avilés siempre ha estado unida a la de su ría, al abrigo de esta nació y creció, siendo a partir de los siglos VIII y IX cuando adquirió importancia como puerto.
El Palacio de Partarríu o la villa de Parres, como también es conocido, te resulta conocido porque seguro que lo has visto en el cine o en la televisión, ya que fue el lugar elegido para rodar “el orfanato”
Tanto se remonta en el tiempo la historia de este lugar que sus orígenes están muy difusos, no estando del todo claro donde termina la leyenda y comienza la verdadera historia.
Teniendo en cuenta su edad, casi 1200 años, puedo decir que su estado de conservación es bastante bueno, a pesar de que a lo largo de la historia ha sufrido importantes “amputaciones”.
De las muchas sorpresas que guarda la ermita de la Santa Cruz, la primera es el origen de su nombre, pues no se refiere a que custodie un trozo del Lignum Crucis, sino a que albergó en su interior, la cruz de madera de Roble que portó Pelayo durante la batalla de Covadonga,
Taramundi, es un pequeño municipio asturiano que encontré una tarde mientras recorría las quebradas montañas de las sierras de Ouroso, Sendiña y Teixedais.
El relieve escarpado de las montañas asturianas, proporcionó el aislamiento y cobijo que necesitaba para que prosperara un pequeño reino cristiano, en el tiempo en que los musulmanes señoreaban por la península.